Las conductas compulsivas
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Las conductas compulsivas son comportamientos generalmente inadecuados, de muy alta prioridad con base a actitudes negativas que se realizan con la finalidad de evitar confrontar situaciones difíciles o desagradables, casi siempre de naturaleza emocional.

Cuando una persona tiene que hacerle frente a una sensación desagradable, a un problema, o a un compromiso que no le gusta o no quiere cumplir, en vez de resolver la situación positivamente, siempre preferirá caprichosamente, realizar una actividad que le permita justificarse para no hacer lo correcto. Esta persona sabe que las consecuencias no van a ser agradables, pero egoístamente preferirá hacer solo lo que le gusta.

 

En los niños es muy común, por ejemplo, que se coman las uñas o que se chupen un dedo para llamar la atención de los padres en vez de adaptarse a un ambiente en el cual deben estar solos. En los adolescentes se manifiestan diversas conductas compulsivas generalmente en el momento de evitar sus compromisos escolares o sus obligaciones en el hogar. En los adultos la lista de conductas compulsivas es muy extensa y siempre actuarán obsesivamente para evitar situaciones que involucren a emociones que no están dispuestos sentir.

Conductas compulsivas  comunes en los niños:

  • Llorar caprichosamente.

  • Chuparse los dedos.

  • Comerse las uñas.

  • Conducta hostil y desafiante a la hora de dormir.

  • Negarse a comer.

  • Vomitar.

  • Dolor de estomago.

  • Negarse a separarse de alguno de los padres o de ambos.

  • Robar.

  • Mentir.

  • Agredir a otros niños.

El alcoholismo y la drogadicción tiene su origen en la intensa y desagradable sensación de ansiedad

Conductas compulsivas comunes en los adolescentes:

  • Mentir.

  • Robar.

  • Comerse las uñas.

  • Lavarse las manos.

  • Ver el televisor.

  • Los video juegos.

  • Los computadores.

  • Permanecer en la calle.

  • Comer.

  • Juegos de casino.

  • Juegos de salón.

  • Vagar.

  • Encerrarse en una pieza.

  • Agresión, bullying.

  • Violencia.

  • Anorexia.

  • Bulimia.

  • Alcoholismo.

  • Drogadicción.

Conductas compulsivas en los adultos:

  • Mentir.

  • Robar.

  • Comerse las uñas.

  • Lavarse las manos.

  • Fraude.

  • Ver el televisor.

  • Los video juegos.

  • Los computadores.

  • Permanecer en la calle.

  • Comer.

  • Acumular objetos.

  • Juegos de casino.

  • Juegos de salón.

  • Vagar.

  • Violencia.

  • Compras compulsivas.

  • Sexo.

  • Deprimirse.

  • Trabajar.

  • No trabajar.

  • Anorexia.

  • Bulimia.

  • Fumar.

  • Alcoholismo.

  • Drogadicción.

Actualmente sabemos que las conductas compulsivas se convierten en un problema de salud, física, mental y espiritual, ya que la persona afectada, aun conociendo las consecuencias siempre las preferirá, por encima del cuidado de su salud.

Una persona afectada por sus conductas compulsivas, con el tiempo comprobará que le cuesta más trabajo poder evitar estos comportamientos, básicamente porque la sensación de ansiedad cuando no se comporta compulsivamente es realmente insoportable.

En la Corporación Proyecto Vida podemos ayudar a cualquier persona que esté decidida a deshacerse de su ansiedad y de sus conductas compulsivas. Esto lo realizamos de una manera espectacular y simple, ya que la Conciencioterapia© nos permite eliminar por completo la ansiedad y ya totalmente serenos, cualquiera podrá decidirse a realizar un excelente y exclusivo tratamiento, también creado por la Corporación Proyecto Vida, para desarrollar su madurez emocional que les permitirá mantener la tranquilidad recuperada.

Alcoholismo y drogadicción.

Tanto el alcoholismo como la drogadicción son enfermedades incurables, progresivas y mortales de acuerdo a la Organización Mundial de la Salud y a la fecha se ha demostrado que la única forma de detener su progresión y avance hacia la muerte del afectado, es que éste deje de consumir la sustancia o las sustancias psicoactivas que acostumbra. Que el adicto deje de consumir, para quien no padece estas fatales enfermedades le parecerá una medida simple de realizar, sin embargo, tanto el alcoholismo cómo la drogadicción presentan conjuntamente una obsesión mental y una compulsión física, lo que dificulta en gran medida que el adicto consiga evitar el consumo, ya que conforme la sustancia psicoactiva va perdiendo su efecto, el adicto siente una terrible ansiedad y por su experiencia sabe que lo único que le podrá quitar ese insoportable malestar será consumir de nuevo, creando así un círculo vicioso.

Aún cuando el objetivo de nuestros procesos no es la recuperación de personas con problemas de alcoholismo o drogadicción, cuando un adicto de cualquier edad realiza alguno de los procesos de Conciencioterapia© de la Corporación Proyecto Vida, invariablemente recupera su natural estado de serenidad®,así, en este estado de tranquilidad podrá reflexionar sobre su situación actual y si se decide sinceramente, no volverá a consumir sustancias psicoactivas, básicamente porque la ansiedad que lo obligaba a consumir en el pasado ya no la percibe.

El haber construido con esfuerzo y dedicación un sólido puente de comprensión con una gran cantidad de personas de ambos géneros y de todas las edades con problemas de adicción, nos ha permitido documentar muchísima información al respecto, logrando crear un perfil general con las características principales de la personalidad de los adictos a dichas sustancias psicoactivas.

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Todos ellos nos han manifestado que de una u otra forma fueron desarrollando desde la infancia una personalidad exageradamente egoísta, que los obligaba a desear aquello que creían les iba a proporcionar la satisfacción deseada, llegando al extremo de vivir por anticipado de manera mental todo el plan que creaban para realizar su objetivo. Cuando el resultado no era de su agrado o no se apegaba a lo que habían ideado por anticipado, jamás aceptaban su errores por más evidentes que estos fueran, incluso llegaban a mentir o culpar a personas que nada tenían que ver. El sentimiento de frustración y de impotencia era tan doloroso que terminaban resintiéndose con todo aquello que consideraban culpable de que sus planes no se hubieran cumplido. Toda la situación en su conjunto la transformaban intencionalmente en un nuevo y poderoso motivo para consumir la sustancia psicoactiva de su preferencia.

Por ejemplo, al desear adquirir cualquier cosa, en su desesperación por tenerla inmediatamente, comenzaban a vivir mentalmente por anticipado con el objeto deseado, junto con el plan para obtenerlo, llegado el momento esperado y al no haberlo logrado conseguir, montaban en rabia y desespero, analizando la situación casi irracionalmente para encontrar a los culpables de la falla de su plan. Si por alguna razón la evidencia los señalaba a ellos mismos como culpables, en vez de aceptar el error, encontraban siempre justificaciones para evadirlos resintiéndose de inmediato con quienes pensaban culpables del hecho. Es así que frustrados, impotentes y resentidos, con una terrible sensación de ansiedad, pensaban que solo les quedaba consumir alguna sustancia psicoactiva para tranquilizarse.

También sabemos que mucha de esa desesperante sensación de ansiedad es debida a emociones mal encausadas por la costumbre que tienen de vivir de forma mental situaciones que no existen en realidad.

La experiencia que hemos acumulado colaborando con alcohólicos y drogadictos nos ha permitido comprobar, que si una persona que sufre alguna o ambas enfermedades no está decidido sinceramente a resolver su grave problema de salud, poco o nada participará en alguna solución propuesta y la abandonará en determinado momento, es por eso que cuando recibimos a este tipo de personas les preguntamos que si ha llegado con nosotros por voluntad propia, si no es así le explicamos por qué y le negamos el registro y su participación en cualquier evento de Conciencioterapia©. Esto ha resultado muy conveniente porque cuando la persona regresa, generalmente lo hace convencido que ya debe hacer algo para resolver su insufrible situación.

Cuando las personas con problemas de adicciones participan en cualquiera de nuestros procesos con el sincero deseo de dejar de consumir alcohol y drogas, logran su objetivo superando sus expectativas, ya que al deshacerse de la terrible ansiedad que padecían, ya no se presenta en ellos el deseo por consumir sustancias psicoactivas para calmarse. Una vez recuperado su natural estado de serenidad® y participando en el proceso para desarrollar su madurez emocional, tarde o temprano llegan a comprender con claridad que sólo decidirse a dejar las sustancias de su preferencia no es suficiente, ya que la solución real a su estilo de vida, depende totalmente de que cambien radicalmente su personalidad y nuestro proceso es una excelente y maravillosa alternativa para lograrlo eficientemente, sin tener que estar internados y sin estar sujetos a terapias rigurosas.

Actualmente mantenemos un índice de recuperación de poco más del 78% del total de personas adictas a las sustancias psicoactivas que han participado de algún proceso de Conciencioterapia©, donde todos ellos se han mantenido sin consumir sustancias más de un año para formar parte de este indicador.

La ansiedad en los niños

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La ansiedad en los adolescentes

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La ansiedad en los adultos

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Las conductas compulsivas

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© 2019 Ariel Cuadros y Corporación Proyecto Vida

"Dejar de sufrir es posible para quien lo quiere, no para quien lo necesita"

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